La Cepa del Turismo
El futuro del sector pasa por “maridar” los viajeros de sol y playa con las rutas enoturísticas. Los expertos consideran que la capacidad hotelera de la Costa Daurada puede absorber al perfil del viajero gastronómico
PALOMA SANJOSÉ
Cataluña es la tercera comunidad española en enoturismo. Torres, Freixenet,
Codorníu y Castell de Perelada son las únicas bodegas con una apuesta consolidada
de enoturismo en Cataluña. Sin embargo, desde el Priorat hasta la Costa
Brava, pasando por Lleida, las bodegas están intentando activar el turismo
en torno al vino para rentabilizar sus inversiones.
Los expertos recomiendan captar a los turistas de la costa catalana. Aunque Cataluña fue cuna del vino español, a través de las plantaciones de vid de los griegos en Ampúries (Girona) y los romanos en Tarraco, el enoturismo está desaprovechado. El valle de Napa, en California, es el lugar donde las bodegas han cultivado con más
ahínco la necesidad de los consumidores de vivir en primera persona una experiencia
vinícola. En esta región, el enoturismo representa un negocio de más de 300 millones de dólares anuales. La oferta hotelera en bodegas aúna 150 establecimientos y 35
spas, frente a las 23 bodegas con hotel en toda España, según datos del socio de consultoría de PricewaterhouseCoopers (PwC) Gonzalo Sánchez. El propietario de la bodega ampurdanesa Oliver Conti y ex presidente en España de la agencia publicitaria Tiempo BBDO, Xavier Oliver, cree que esto se debe a que “donde hay dinero en el vino
no es en Cataluña, salvo algunas grandes empresas que han podido invertir para crear productos enoturísticos a nivel profesional como Freixenet, Codorníu, Torres y Castillo de Perelada”. Sin embargo, en los últimos años, algo se está moviendo en el sector cuyo potencial es de 2,2 millones de personas en España, según los cálculos de Sánchez. Ahora España recibe 1,8 millones de enovisitantes anuales. El Penedés es
la tercera zona en esta actividad, después de la Rioja y Jerez. Expertos en turismo
y vino creen que Cataluña no necesita ir a buscar clientes lejos, sino que puede aprovechar la cantera del turismo que veranea en sus costas. El presidente
del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada Priorat,
Sal·lustià Alvarez, cree que “la franja costera no es consciente de las posibilidades
que le puede proporcionar el vino”. Alvarez está convencido de que
la infraestructura turística de la Costa Daurada puede ser una plataforma a 30
kilómetros de otro mundo. El Priorat tiene una oferta formada por seis pequeños hoteles con encanto 31 establecimientos rurales y 11 hostales.
Entre los hoteles destacan La Icona del Pont Vell (Porrera) y Cal Llop (Gratallops).
Y algunos hoteles no ubicados en las zonas productoras ya están sacando
partido de este negocio. El hotel Mas Passamaner, en La Selva del Camp
(Tarragona), está incluido en algunas rutas del vino y ofrece a sus clientes la
posibilidad de visitar Scala Dei, origen de los vinos del Priorat. El Penedés sigue
siendo la zona catalana con más potencial, aunque el Priorat está haciéndose
un hueco entre las agencias de viajes especializadas y empieza a ofertar
productos innovadores. También en Lleida y la Costa Brava comienzan a
brotar nuevos proyectos. Un total de 28 bodegas de las 83 bodegas de la DO
Priorat y 12 de las 48 de la DO Montsant están abiertas a visitas.
Carles Krauel cree que no todo debería limitarse a visitar bodegas y hacer catas.
Él propone fomentar modelos participativos, que trasladen al vino lo que
hace el sector del café en Colombia. “En la zona cafetera se implica a los visitantes
en el proceso de elaboración: cogen un grano de café, lo ponen a secar,
muelen y refinan”, explica. Ampliar la posibilidad de experiencias deja más dinero.
Sánchez propone desarrollar actividades como programas experimentales,
participando en el cultivo, crear ciudades del vino, desarrollar eventos en
torno al vino, montar un tour clásico por viñedos, y abrirse a nuevas colaboraciones,
con spas, campos de golf y escuelas de cocina.
El Consejo Comarcal del Priorat abrirá en septiembre una red de caminos
históricos en torno al vino.
